Octubre de 2031.
En el día 328 del confinamiento que empezó el año 2031 debido a situaciones poco claras con el nuevo bicho derivado del 2020, el repartidor (quien se convirtió en una figura importante y reconocida como los médicos y policías) estacionó su motocicleta modificada con una especie de exoesqueleto (para poder cargar más peso) frente a la puerta del edificio E2, en un cuarto de pocos metros donde apenas entra una refrigeradora y una cama.
- Hola, firma aquí - dijo mientras extendía un papel envuelto en bolsas sobre sus manos cubiertas sobre guantes azules que le daban hasta el codo. Firmé las dos hojas con el lapicero que siempre llevo conmigo. -¿Todo esta bien?- dijo el repartidor, o más bien repartidora... vi mejor cuando miré de cerca el casco.
- Si todo bien.- y procedí a mirar un poco desconfiado la caja que descendía del vehículo. No estaba permitido que el personal de reparto tocara los objetos, solo el brazo de la moto podía dispensar el paquete mientras lo depositaba en una de caja con gel desinfectante en el piso.
- La propina por favor- me indicó mientras sacaba el celular para ver la confirmación en su pantalla. Saqué el mio y me acomodé los lentes y la mascarilla para escanear el código pegado en la parte frontal de la moto de la repartidora. Escribí una cifra y luego -Ok ya esta-. Asintió con la cabeza, arrancó y se fue lentamente. Miré mientras el vehículo giraba lentamente en la calle. Una vez desaparecido, tomé la caja y la llevé al interior, antes pasando por el desinfectador instalado en la puerta del edificio. Es como una pequeña ducha al traje de plástico que debo llevar a diario. Incómodo pero necesario.
Subí los escalones, una vez en mi cuarto, me saque las mascarilla, el traje, luego abrí la caja. Eran los lente de realidad virtual. El gobierno había indicado que su uso era obligatorio para diversos temas que se habló mucho ayer en la tele, que las pantallas no son suficientes y que esta manera podía ayudar a reducir el estrés de estar encerrado. Busqué el botón de encendido, pero no había algo que se pareciera. Vi en una etiqueta en chino que era recomendado el uso de los guantes, que estaban en un compartimento inferior en la caja. Bueno no lo leí, vi unos dibujos que acompañaban las letras en chino, no lo sé. Me puse los guantes y el casco. De inmediato empezó a brillar y hacer un sonido extraño como si se ajustara a mis ojos. El sonido proveniente de unos audífonos que forman parte del aparato empezó a envolverme de pronto habló una voz mecánica - Comprobando su identidad, espere mientras ubicamos su localización en el mapa.-.
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